UNASUR, ¿estás allí?

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Por Máximo Fernández*

Ante un posible avance del imperialismo norteamericano en Venezuela, América Latina y el Caribe en su conjunto se ven obligados a actuar de una vez, sin embargo, aún se hace esperar el accionar de las potencias. ¿Podremos ver de una vez por todas a la UNASUR y la CELAC actuar en conjunto para la protección de las soberanías nacionales? ¿Qué significaría una invasión de los EEUU al continente y qué consecuencias traería?

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“La revolución que lleva a cabo Venezuela es una amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y a la política exterior estadounidense” apuntó el presidente Obama desde Washington el pasado Lunes 9 de Marzo cuando firmó el decreto sancionando a 7 militares. La acción ejecutiva, conocida como decreto en el sistema argentino, ordena la suspensión de visas y la congelación de activos en territorio estadounidense de dichos funcionarios venezolanos. Cabe mencionar que una semana atrás, el presidente Maduro anunció la reducción de los diplomáticos estadounidenses de su embajada en Caracas, la instauración de visas a los ciudadanos de EEUU y la prohibición de ingreso al país a un grupo de líderes políticos y legisladores norteamericanos.

Finalmente el primer mandatario norteamericano tomo cartas en el asunto y más allá de las amenazas de Diciembre de 2014, materializó formalmente su mala relación con el gobierno bolivariano. De esta manera, Venezuela se suma a la lista de los más de 20 países que EEUU ataca con sanciones, (entre ellos Rusia y Cuba). Las críticas no tardaron en llegar, los argentinos Atilio Borón (politólogo con Doctorado en Harvard y ex profesor de la UBA); el analista internacional Carlos Aznárez y la escritora y abogada Eva Golinger, entre otros, analizaron detenidamente el caso y dieron su punto de vista. A su vez, los líderes de Nicaragua, Ecuador y Cuba, condenaron “con profundo rechazo e indignación a las declaraciones de corte imperial de EEUU contra el país sudamericano” y acercaron su solidaridad al presidente Maduro, reclamando una acción rápida de los organismos internacionales.

Es inadmisible que en el siglo XXI aun persistan acciones intervencionistas de un Estado sobre otro. Los expertos en la materia, indican que cada vez que desde los EEUU se hizo una declaración de este tipo, intervino militarmente. Pero la realidad es que Venezuela no representa ninguna amenaza real para el país del norte, ni siquiera económica. Todo hace indicar el uso arbitrario de esta ley con el motivo de tomar mayores acciones contra el país latino. Golinger, explica que el gobierno de Obama, con esta medida, solo se auto justifica para tomar acciones, sean económicas o incluso militares. El mayor temor es una acción belicista, recordando los casos de Panama y Granada donde los EEUU invadieron para instaurar el gobierno pre-revolucionario que respondiera a sus intereses. Esto podría entenderse también por la teoría de las “doctrinas de shock” de Naomi Klein. Mediante golpes de estado y la conmoción posterior, se instaura un gobierno dictatorial. Estas medidas fueron impulsadas en la década de los ´60 y ´70 en países el cono sur, como Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay, instaurando sangrientas dictaduras militares. Muchos de estos principios provenientes de la Escuela de las Américas y en sintonía a los preceptos del neoliberalismo ortodoxo, elaborados en la Escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza.

No olvidemos que Venezuela cuenta con recursos estratégicos, fundamentalmente petróleo, lo que convierte aún más en un blanco para los EEUU. Pero también es importante el rol que este país lleva a cabo en la región. El proceso que iniciara el comandante Chávez – que continua hoy Nicolás Maduro- y la unión de los pueblos latinoamericanos, no es buena para los negocios de Wall Street en una región rebelde que desea mirar “hacia adentro”, aplicando el neo-desarrollismo o paradigma inclusivo-productivo en rechazo de los capitales extranjeros.

El resurgimiento de Rusia en el último año y la importancia que cobró China en la última década, hicieron que los EEUU bajaran varios escalones en el orden mundial y pasaran a un segundo plano. No obstante, “se maneja por encima del orden mundial de la ONU, que anteriormente imponía sanciones desde el Consejo de Seguridad”, afirma el profesor de ciencias políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alfredo Jalife-Rahme. Y agrega: “Utiliza sanciones para disfrazar sus agresiones económicas contra todo aquel que se atreve a oponerle resistencia”.

DE CARA AL FUTURO
Llegó finalmente la hora que la UNASUR y la CELAC tomen la iniciativa y trabajen en conjunto para impedir la intervención extranjera y golpes de estado financiados por los EEUU y las corporaciones mediáticas.

Es por eso que el presidente Correa informó que está pactada una reunión urgente en Montevideo, donde los cancilleres de cada país debatirán el tema para dar una respuesta a la “injerencia” de EEUU.

Es menester llegar a una solución diplomática a la cuestión, habiéndose sancionado ya la “Ley Habilitante” por la Asamblea Nacional en Venezuela, que da el poder especial al presidente Maduro para que actúe ante lo que considere “amenaza para el gobierno”. Y por otro lado habiendo Obama tomado la decisión por decreto y sin consulta del congreso. Al fin y al cabo, ambos tomarán decisiones unilaterales. Sin dudas, esto no es el sueño de los padres fundadores del presidencialismo, quienes buscaban un freno a las tiranías y la opresión.

*Máximo Fernández es estudiante avanzado de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires.

Twitter: @themadmax1

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